Hace unas décadas, los frutos rojos eran algo que asociábamos a países del norte de Europa. Hoy los encontramos en el yogur del desayuno, en los helados del verano y en tarrinas de fruta fresca apiladas a la entrada del supermercado. Pero, ¿sabes realmente qué estás comprando cuando metes esa barqueta de arándanos en el carrito? ¿De dónde viene? ¿Cuál es el mejor momento para comprarlos? ¿Y por qué a veces saben a poco?
En esta entrada repasamos todo lo que merece la pena saber sobre los frutos rojos distintos de la fresa: qué son exactamente, dónde se cultivan y cuándo es su temporada en España, real, como conservarlos y si merece la pena apostar por los congelados. El objetivo es sencillo: que la próxima vez que los veas en el lineal, sepas exactamente qué estás eligiendo y por qué.
¿Cuáles son los frutos rojos?
Como somos así de originales, vamos a empezar por lo que no son.
Por ejemplo, la expresión «frutos rojos» no es del todo exacta, ya que la paleta de colores es algo más variada si tenemos en cuenta las distintas especies y variedades (especialmente en el caso de las grosellas) como veremos más adelante/en los ejemplos.
Pero llamarlos «frutos del bosque» también supone cierto engaño, dado que hoy en día y al menos en España se cultivan «bajo túnel». Por si fuera poco, los profesionales del sector agroalimentario encargados de producir y distribuir estas frutas a menudo se refieren a ellas como berries.

Lo que sí es cierto y común para todas estas frutas es que proceden de especies de arbustos o matas silvestres propios de bosques de clima templado (el típico bosque de cuento, vamos) de Europa y Norteamérica. Estas especies silvestres se han ido domesticando para conseguir frutos más grandes, menos ácidos y más fácil de cultivar.


Tiene un tallo subterráneo que todos los años emite ramas aéreas (también llamadas vástagos) que viven dos años: el primer año se desarrollan y en el segundo florecen y fructifican. Luego mueren y al año siguiente serán reemplazados por otros nuevos. Las frambuesas son muy delicadas: hay que recolectarlas con mucho cuidado (lo cual eleva su precio) y son muy perecederas. La pulpa es muy aromática y agridulce, pero va perdiendo sabor a las pocas horas de la recolección. Imagen de Leopictures en Pixabay


¿Sabías que en Norteamérica se cosechan los arándanos rojos (cranberries) inundando los cultivos? Si tienes curiosidad, échale un vistazo al vídeo.

¿Dónde se cultivan los frutos rojos en España?
En España, además del fresón, se produce sobre todo arándano, frambuesa y mora. La producción se concentra fundamentalmente (más del 90%) en la provincia de Huelva y se debe a una estrategia por parte de los agricultores onubenses de diversificar cultivos para no depender del fresón.
El resto de la producción se reparte entre Asturias, Galicia y Cantabria, ya que poseen un clima húmedo perfecto para alargar la producción a verano y otoño, y de esta manera complementar la campaña andaluza, que es sobre todo de primavera.
Y, si os apetece probarlos recién cosechados la próxima vez que hagáis agroturismo, tenemos que incluir las provincias de Cáceres y Granada:
- La comarca de la Vera: tiene una larga tradición de cultivo de la frambuesa.
- En las zonas de de montaña del Valle del Jerte el cultivo del arándano está en expansión
- Comarca de la Alpujarra (Granada): en las terrazas de la cara sur de Sierra Nevada.se producen todos los frutos rojos. El clima de montaña hace que maduren lentamente, lo que les proporciona un sabor intenso y alto contenido de azúcar.
¿Sabías que España es el segundo productor de frambuesa de la Unión Europea?

Nos los quitan de las manos
Prácticamente toda la producción de frambuesas, arándanos y moras se exporta a Reino Unido, Alemania, Francia y Países Bajos. En estos países tienen una cultura muy arraigada de consumo de frutos rojos, ya que además de consumirlos en fresco son muy utilizados para elaborar postres.
En el caso de la fresa, el mercado nacional suele absorber alrededor del 20% de la producción.
Pequeña guía para comprar frutos rojos
A la hora de comprar frutos rojos en los establecimientos habituales, conviene tener en cuenta varios aspectos.
La temporada
Lo ideal es comprar fruta de temporada que no haya tenido que viajar demasiado. El problema es que en España la temporada de frutos rojos distintos de la fresa se centra a finales de primavera y verano.
- Arándano: se recolecta en abril, mayo y junio.
- Frambuesa: se recolecta de junio a septiembre, aunque comienza a haber en mayo.
- Mora: se recolecta de julio a septiembre, aunque comienza a haber en junio.
El origen
Fuera de temporada —de octubre a enero para la mayoría— lo que encuentres en el lineal habrá recorrido miles de kilómetros: el sabor será más plano y el precio, mayor. Que te compense o no dependerá de la urgencia que tengas.
- Marruecos es el principal proveedor de frambuesa de la UE durante todo el año. Dentro de la Unión también importamos a nuestros vecinos portugueses.
- Respecto al arándano, durante el invierno Perú, Sudáfrica y Chile dominan el suministro europeo hasta que arrancan a producir Marruecos y España.
Aspectos tener en cuenta al comprarlos
A la hora de comprar frutos rojos frescos, lo más importante es fijarse en su aspecto. Deben tener un color uniforme e intenso, sin zonas blanquecinas ni manchas de moho, y la piel tiene que estar tensa, sin arrugas ni aplastamientos. Evita los envases con líquido en el fondo: es señal de que hay frutos aplastados que pueden empezar a fermentar.
¿Sabías que el arándano puede cambiar de color al verde cuando se cocina con elementos alcalinos como el bicarbonato?

Y al conservarlos
Los frutos rojos son alimentos especialmente perecederos — aguantan entre dos y cuatro días— que conviene guardar en la nevera. No los laves hasta el momento de consumirlos ya que la humedad favorece la aparición de moho. Guárdalos en la parte más fría del frigorífico, dentro de su envase original o en un recipiente con ventilación, nunca en bolsas cerradas. Si notas alguna pieza con moho, retírala de inmediato para que no contamine al resto.
Frescos o congelados: ¿merece la pena?
Otra opción cada vez más habitual es encontrarlos durante todo el año en la sección de congelados. Fuera de temporada son a menudo la mejor opción tanto en sabor, precio y valor nutricional.
El proceso de congelación a nivel industrial se realiza en el punto máximo de frescura, lo que ayuda a conservar casi intactos los nutrientes esenciales de estas frutas: antioxidantes, vitamina C, fibra y minerales. La única desventaja real es la textura, que cambia al descongelar los frutos y que estos pierden mucho zumo en ese proceso.
Cultivar frutos rojos en el jardín o la terraza
Es otra opción para poder saborear estas sabrosas frutas en su punto exacto de madurez. Eso sí, requieren cierto trabajo.
Aunque varía un poco según la especie, en general estamos hablando de arbustos de pequeño porte que necesitan suelos ácidos, ligeros y con buen drenaje. Para conseguirlo se recomienda añadir corteza de pino, que aumenta la acidez y mejora la textura.
Si vas a plantarlo en el jardín, es recomendable hacerlo en otoño, aprovechando las primeras lluvias, o como muy tarde hasta finales de primavera. Aunque con plantas en maceta es posible plantar casi todo el año.
¿Sabías que hay variedades enanas de arándanos, frambuesas, zarzamoras, grosellas y fresas que se adaptan perfectamente a su cultivo en maceta?
Otras cosas que conviene tener en cuenta:
- Requieren un riego regular. El sistema por goteo es lo ideal, porque además no moja las hojas.
- Hay que podar tras la cosecha.
- Necesita la acción de polinizadores para que se formen los frutos.
- Muchos de ellos tienen espinas. Lo mismo es una tontería (salvo que haya niños chicos por medio), pero quien avisa no es traidor.