mano sujetando una red

REDES, ANZUELOS Y TRAMPAS: EL ARTE (CON MAYÚSCULAS) DE PESCAR

¿Sabías que hay más de una forma de pescar? Desde las artesanales artes menores hasta los sofisticados palangres y arrastres, descubre los aparejos que usa la flota pesquera española para llevar el pescado a tu mesa. ¡Sube a bordo!

Es posible que, si nos hablan de pesca, lo primero que nos venga a la cabeza sea una caña y un anzuelo. Pero los pescadores, nuestros colegas del mar, cuentan con muchos y muy variados artilugios para capturar a peces y otros animales que viven en el mar.

En esta entrada vamos a ver los más conocidos. Bienvenidos a bordo.


Un repaso rápido para empezar

Para capturar cada tipo de pez se utiliza un aparejo de pesca distinto, también conocido como “arte”. A la hora de diseñarlo, los aspectos más importantes a tener en cuenta son: dónde vive el pez (o algunos mariscos), su tamaño y sus hábitos. Ya que no es lo mismo un pulpo que se esconde en las rocas, un lenguado que vive pegado al fondo o las sardinas que nadan formando grandes bancos sin alejarse demasiado de la costa.

Las distintas zonas del mar están habitadas por organismos adaptados a condiciones de vida muy particulares: luz, temperatura, corrientes, tipo de sustrato (rocoso o arenoso), etc. Tomado de aquí.

Para capturar las distintas especies puede ser necesario alejarse más o menos de tierra firme. El tiempo necesario hasta llegar a los peces, pescar y volver a puerto puede ser de uno o más días (pesca de bajura), una o dos semanas (pesca de altura) o meses (gran altura). Eso implica que, según el tipo de pesca, el barco contará con la equipación suficiente como para capturar y almacenar la cantidad de pescado que le permita aprovechar el viaje.

Nuestro país tiene una enorme importancia a nivel europeo e internacional en cuanto a flota pesquera, y tenemos barcos navegando y pescando en mares (o para ser exactos caladeros) de todo el mundo.

¿Sabías que España es el estado miembro de la UE con mayor número de capturas y el vigésimo segundo a nivel mundial?

Las artes menores

Comenzamos por ellas porque es la modalidad más abundante. No en vano, la flota pesquera española tiene mas de 6600 embarcaciones dedicadas a pesca de bajura que se lleva a cabo en los caladeros nacionales con este tipo de artes.

Hay muchísimos y tienen nombres de lo más variado. Con ellas se atrapa marisco, pulpo y peces variados de una manera más “artesanal” si las comparamos con el resto de artes. Son muy representativas de la flota pesquera de las Islas Canarias.


Quizás te suene la palabra “almadraba”. Se trata de un arte de pesca con más de 3.000 años de antigüedad, que se ha utilizado tradicionalmente en la zona de Cádiz para la captura de atunes en su viaje estacional desde el océano Atlántico al mar Mediterráneo. Son un entramado de redes fijas ancladas cerca de la costa que forman un laberinto que conduce en una única zona, donde se llevará a cabo la conocida ‘levantá de atunes’. Dibujo de almadraba , de ‘Cómete el mar’ tomado de aquí.
grupo de nasas en un puerto
Las artes de trampa son cajas o cestas hechas de diversos materiales (varillas de madera, mimbres, metal, cuerda, etc.) con una abertura por la que los animales pueden entrar pero no salir. Hay nasas para crustáceos (centollos, bogavantes, langostas) o y para pulpos. Generalmente se colocan en el fondo, con o sin cebo, individualmente o en grupo, y están unidas a una boya que indica su situación en la superficie del agua.

Las artes de arrastre

Son las segundas más importantes en cuanto a número y las más utilizadas en los caladeros internacionales.

A grandes rasgos, consisten en una enorme red con forma de saco arrastrada por uno o dos barcos. Se dice que es un arte activo: mientras el barco avanza, la red va capturando en su camino todo lo que encuentra que tenga un tamaño superior a los agujeros de la red (que se denomina luz o abertura de malla).

barco arrastrero en plena faena

Hay dos tipos de redes de arrastre: de fondo y pelágico.

— El arrastre de fondo captura peces demersales y que pasan parte de su vida ligados al fondo del mar, desde la zona costera hasta la plataforma continental. Son demersales por ejemplo: la merluza, la caballa, el bacalao, las gambas y los langostinos entre otros.

— En el arrastre pelágico, la red va avanzando a media altura y captura diversas especies que hacen su vida en el mar abierto. Se distinguen dos grandes tipos en base a su comportamiento y su alimentación: los pequeños pelágicos (también llamados pelágicos costeros) como la sardina o la caballa que forman grandes bancos y los grandes pelágicos, como el atún, el bonito o los tiburones. Estos últimos son peces más solitarios, frecuentan mayores profundidades y realizan migraciones.

ilustración de una res de arrastre pelágico
Las redes de arrastre tienen forma troncocónica o de embudo. La parte anterior, que hace de “entrada” posee unos brazos o bandas que siempre tienen que estar abiertos, lo cual se consigue de distintas maneras. La parte central es el cuerpo de red que dirige los peces al copo. Este es el extremo final, donde se acumulan las capturas. Esta en concreto es una red de arrastre pelágico, puedes ver más variantes en esta página. Fuente: FAO 2021

Las artes de arrastre tienen un diseño muy complejo y permiten capturar grandes cantidades de pescado. Su uso está muy restringido por la normativa europea porque son muy poco selectivas (capturan especies objetivo y otras que no lo son) y en el caso del arrastre de fondo pueden dañar los fondos marinos. Otro inconveniente que tienen este tipo de artes es que los peces sufren daños por aplastamiento durante la captura y la recogida de la red y eso les hace perder valor comercial.

Para recoger moluscos se utilizan las rastras, que son redes de arrastre mucho más pequeñas y formadas por anillos o mallas de metal. Hay dos variantes: las que arañan la superficie del fondo y las que penetran en él.

Las artes de cerco

El cerco ocupa el tercer lugar de nuestra flota con 536 barcos que las utilizan para capturar especies pelágicas, pequeñas y grandes.

A diferencia del anterior, se trata de un arte pasivo, es decir que no se mueve durante la pesca, por lo que el barco ha de estar parado. Se utiliza para pescar peces de tamaño pequeño que forman densos cardúmenes (como caballa, boquerón o sardina) y a los atunes que atraviesan los océanos en sus viajes migratorios. Estos últimos son pescados por grandes barcos congeladores (pesca de gran altura).


Una vez localizado el cardumen de peces, se rodea con este tipo de redes utilizando una lancha motor fueraborda. Cuando están todos dentro se cierra la red como si fuera una bolsa y se sube al barco. Fuente: FAO

Los palangres

Es la pesca con anzuelos, pero sin utilizar cañas. Consisten en una línea principal (un cuerda, simplificando mucho) que se mantiene fija o anclada al fondo, de la cual salen, a intervalos regulares, unos ramales rematados por un anzuelo. Estos normalmente tienen un cebo específico para la especie que se pretenda capturar, por lo que se trata de una pesca bastante selectiva. Aunque a veces hay capturas no deseadas como juveniles de las especies objetivo, tiburones, tortugas o delfines.

Es un tipo de pesca pasivo, que obtiene piezas de mayor valor comercial por estar menos dañadas.

¿Sabías que España fue la precursora de la pesca de palangre en el siglo XIX?

Hay dos tipos:

— En el palangre de superficie, o de deriva la línea principal se mantiene cerca de la superficie del mar mediante boyas. Pueden tener una longitud considerable: de varios kilómetros (hasta 40 km la flota española) y miles de anzuelos. Se dirige a especies pelágicas, principalmente pez espada, tintorera y algunos atunes.

— El palangre de fondo es similar al anterior, pero la línea de anzuelos se fija en el fondo y captura peces demersales, como la merluza (la famosa “merluza de pincho”, la estrella de la pescadera) o el besugo.

Pesca con caña

También se pesca de manera profesional con cañas, de hecho hay dos variantes de gran interés económico y social que se practican en caladeros españoles. La “costera del bonito” la realizan pesqueros de bajura de los puertos vascos, cántabros, asturianos y gallegos para pescar bonito del norte o atún blanco (Thunnus alalunga). Los «atuneros cañeros» por su parte son una modalidad regulada de forma específica para el caladero de las Islas Canarias, que capturan principalmente túnidos tropicales y atún blanco. En ambos casos, para este tipo de pesca son necesarios bastantes tripulantes muy experimentados que capturan el atún o el bonito del norte con cañas desde la cubierta del barco. Es de las artes más selectivas, pero que requiere un esfuerzo considerable.

Pesca del atún con caña. Tomada de https://dakartuna.org/

Artes de pesca fijas

En el caladero comunitario se les denomina “de enmalle” y en nuestro país reciben el nombre de volanta y rasco. Son como un cerco, pero fijado al fondo del mar. Y se utiliza para peces bentónicos o demersales (que viven ligados al fondo marino completa o parcialmente) como la merluza, el besugo, o el rape.

Puedes imaginar la volanta como varias redes de tenis malla unidas entre sí y fijadas al fondo del mar. Se utilizan para capturar merluza. El rasco es parecido pero está casi tendido en el fondo y tiene más amplitud de malla, se utiliza sobre todo para capturar rape.


¿Cómo se ha capturado el pescado que compro?

Después de toda esta información quizás te pique la curiosidad qué ha ocurrido con el pescado que consumes. Siempre le puedes preguntar al pescadero, que si es un buen profesional te contará eso y mucho más.

Para los productos del mar envasados es obligatorio indicar entre otros datos, el método de producción, es decir si procede de la acuicultura o la pesca extractiva. En este segundo caso, se ha de indicar la categoría de arte de pesca utilizado.

En la venta al detalle que se hace en las pescaderías (donde el producto está sin envasar) no es obligatorio indicarlo, en el típico cartelito que acompaña a los ejemplares. Pero a veces sí lo indica, como puedes ver en esta foto.

merluza a la venta en una pescadería


Otras entradas que te podrían interesar:


DEL MAR O EL RIO A TU PLATO: LA MAGIA DE LA ACUICULTURA

comparte en tus redes sociales

te puede interesar

5 minutos en leer

¿Sabias que los conejos, las cobayas y las chinchillas realizan la cecotrofia? ¿y que es eso?  Pues una estrategia evolutiva para aprovechar al máximo el alimento fibroso sin necesidad de almacenar grandes volúmenes de alimento en su cuerpo.

5 minutos en leer

¿Sabes qué es una zahúrda? Recuperamos esta palabra en desuso que nombra las pocilgas tradicionales de la dehesa: construcciones de piedra seca donde dormían los cerdos ibéricos durante la montanera. Un viaje al patrimonio arquitectónico ganadero.
Ir al contenido