Brotes de espinacas fuente pixabay

EL LADO VERDE DE LA FUERZA: CURIOSIDADES SOBRE LAS ESPINACAS

Hablamos de una verdura que hace casi un siglo que se hizo famosa por un personaje de comic. No era el ingrediente secreto de sus superpoderes, pero es un básico en cualquier cocina.

Varias generaciones crecimos asociando las espinacas con Popeye, aquel marinero que confiaba en las espinacas como una fuente de fuerza inagotable. Aunque este personaje posiblemente ya no es tan conocido y sabemos que las espinacas realmente no tienen ese superpoder, esta verdura sí que es un alimento muy nutritivo y con muchas cosas curiosas que contar. Así que vamos a ello.

El origen de las espinacas

La espinaca ( Spinacia oleracea) pertenece a la familia botánica de las Amarantáceas y a la subfamilia de las Chenopodioideae. Eso en la práctica significa que es pariente de otras plantas comestibles como la remolacha (Beta vulgaris) y la quinoa (género Chenopodium).

Nos las trajeron los árabes

Se cree que se originó en la región que ahora es Irán (antes Persia). Los europeos no probaron estas llamativas hojas verdes hasta que los árabes las llevaron a al-Ándalus en el siglo XI. Pese a que las espinacas no soportan bien el calor, prosperaron gracias a los ingeniosos sistemas de irrigación diseñados por los árabes. El nombre de la espinaca deriva del árabe isfinaj y éste, a su vez, del persa aspanakh.

¿Sabias que los árabes utilizaban las espinacas con fines culinarios y medicinales?

Y se convirtió en la verdura favorita de franceses e italianos.

Desde España, las espinacas llegaron a Francia, donde fueron adoptadas por los cocineros locales. Allí se convirtieron en la verdura favorita y por tanto un cultivo obligatorio en los huertos provenzales. Desde allí pasaron a Italia, donde pasaron a ser también un ingrediente clave en las cocinas de Florencia, Venecia y Roma.

En países de clima frío como lnglaterra constituían una fuente de alimentación esencial, ya que se podían cosechar a principios de primavera, justo cuando escaseaban otras verduras, y además proporcionaban tres cosechas anuales.

El mito de Popeye y las espinacas

El personaje de Popeye, creado en 1929, popularizó las espinacas como fuente de superfuerza en una época —la Gran Depresión— en la que las anemias por carencia de hierro eran muy frecuentes.

La asociación directa de las espinacas con este nutriente se debía a un estudio alemán de 1870: por un error en la colocación de una coma los 3.6 mg por cada 100 g pasaron a ser 36 mg. Aunque el error se descubrió en la década de 1930, el mito se mantuvo durante mucho tiempo gracias a Popeye. logró aumentar un 33% el consumo de espinacas en EE.UU. En parte por el impulsada por la Cámara de Productores de Espinacas de ese país.

Imagen tomada de aquí.

El cultivo de las espinacas

La planta y sus necesidades

La espinacas son plantas herbáceas anuales o bianuales. Sus hojas se desarrollan el primer año y normalmente se disponen en roseta. Son de color verde oscuro, su forma es triangular u ovalada según la variedad y tienen un peciolo (el nombre botánico del “rabito”) de longitud variable. Cuanto más largo sea, más fácil será su recolección mecánica.

El segundo año ya forma un escapo floral (para entendernos, un tallo con flores en vez de hojas). Como es una planta dioica, forma inflorescencias (flores agrupadas) distintas según sea la planta femenina o masculina. Pero realmente eso no nos importa cuando las cultivamos en el huerto (salvo que queramos obtener semillas), porque normalmente florece cuando hace calor y entonces suele estar muy amarga para ser consumida.

La espinaca es algo exigente en cuanto al suelo: le gustan frescos, fértiles y profundos, con un pH ni muy básico ni muy ácido (aquí te explicamos qué significa eso). También es sensible a la falta de agua, por lo que hay que los riegos deben ser regulares y abundantes. En las principales zonas productoras las espinacas se cultivan al aire libre y en regadío, normalmente utilizando sistemas de aspersión.

Desde que se siembra hasta que se cosecha la hoja pasan unos 45 días en verano y de cuatro a cinco meses si es invierno. La espinaca se siembra prácticamente durante todo el año, ya que se pueden utilizar tanto variedades de invierno (que se siembran a finales de verano y se recolectan y comercializan desde otoño hasta principios de primavera) como las de verano, que son más resistentes al calor y no sacan las flores enseguida.

Las espinacas se siembran y se desarrolla sobre suelo llano o en bancales elevados. Las espinacas baby o las de cuarta gama que se consumen en fresco, también se pueden cultivar en invernaderos, donde están más protegidas y por tanto pueden llegar perfectas al consumidor.

La espinaca se cultiva sobre todo para venderla congelada (60-70 %), aunque su uso en fresco, en los productos llamados de cuarta gama, va tomando cada vez más importancia (ya suponen un 30-40 % de producción total). Se produce sobre todo en la esquina sureste de la península (Murcia, Albacete, Alicante) y en el valle del Ebro (Navarra).

¿Sabías que España es un país exportador neto de espinacas? El destino principal es el Reino Unido y los Países Bajos, ya que allí solo se producen durante el en verano. El clima de la Península ibérica permiten obtener durante todo el año un producto de gran calidad, con más sabor y coloración más intensa que en el norte de Europa.

Variedades

En el mundo de las espinacas hay variedades que cubren las distintas necesidades. Normalmente se agrupan en variedades de otoño-invierno (resistentes al frio) y variedades de primavera-verano (se siembran en primavera y tardan en sacar las flores). A ello se pueden añadir más rasgos:

  • Si se destinan al consumo en fresco o para ser congeladas.
  • Si admiten la cosecha mecanizada.
  • La resistencia a enfermedades, sobre todo hongos y virus.
  • ­Por sus características organolépticas (sabor y textura principalmente).

Como consumidores y a la hora de comprar, podremos distinguirla por el aspecto de la hoja.

Espinaca «baby»: hojas pequeñas, carnosas. La típica de las ensaladas de bolsa.

    De hoja lisa: suaves y planas, son fáciles de limpiar pero su sabor es más sutil. Sirven tanto para su consumo en ensaladas como para congelar y enlatar.

    De hoja rizada, también llamada Savoy: aspecto arrugado y y más resistentes. Tienen también un sabor más intenso, lo que las hace mejores para platos cocinados. Eso si, deben lavarse muy bien.

    De hoja semi-rizada, o Semi-Savoy: combina las características de las anteriores, lo que la hace muy versátil en la cocina.

    Espinaca de variedad semi rizada
    Espinaca de variedad baby semi rizada. Fuente Nunhems.

    Las verdaderas propiedades de la espinaca

    Hemos quedado en que las espinacas no son especialmente ricas en hierro, pero sí poseen muchos otros minerales y vitaminas que la hacen muy interesante desde el punto de vista nutricional. Por ejemplo, es rica en vitamina A, C, E y B9 (más conocida como ácido fólico). REspecto a los minerales, cabe destacar que es fuente de potasio y hierro, pero es un “hierro no hemo” que se absorbe con más dificultad que el de la carne.

    Sin embargo hay dos colectivos que tienen que tener cuidado a la hora de consumirlas: las personas con problemas de riñón (ya que es rica en en ácido oxálico, que al combinarse minerales y forma cristales que agravan los cálculos renales) y los bebés (por su contenido en nitratos).

    ¿Sabías que el ácido fólico se purificó por primera vez a partir de las espinacas? Esta verdura es la fuente más importante de esta vitamina.

    Como comprar y conservar consumir las espinacas

    Esta verdura la tenemos disponible durante todo el año congelada o conserva, lo cual es siempre una buena opción, pero su compra no tiene mucho secreto más allá de elegir una marca de confianza. Así que vamos a contar cómo comprar aprovechar a fondo las espinacas frescas.

    En primer lugar y como siempre, lo ideal es comprarlas en temporada; y en el caso de las espinacas es amplia, dura de otoño a primavera. Aunque interesa saber que las variedades de invierno son más gruesas y resistentes, mientras que las de primavera son más tiernas.

    A la hora de comprarlas debemos fijarnos siempre en que las hojas no estén magulladas, arrugadas o golpeadas. Deben ser tersas al tacto y ofrecer una ligera resistencia. Nunca deben dar la sensación de chafadas, pegadas entre sí o con humedad excesiva, sobre todo las que vienen envasadas en bolsas. Un color verde intenso y uniforme es un buen indicador de frescura y calidad.

    La actividad metabólica de las espinacas es una de las más altas entre las hortalizas de hoja. Esto, en la práctica, significa que se estropea pronto: su vida tras ser cosechada difícilmente supera los 12 días. Por tanto, conviene consumirla cuanto antes y guardarla en frío si no se va a consumir pronto. Se puede guardar en la nevera envuelta en un papel film ligeramente agujereado o en un tupperalternando una capa de papel de cocina absorbente entre cada capa de hojas de espinaca.

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